martes, 28 de enero de 2014

La fiebre del Chicharro




Es bien conocida en estos últimos años la fiebre del Chicharro que se produce en el puerto de Cudillero. Una pesca muy entretenida por la frecuencia de las capturas que aglutina a un público muy diverso, desde niños, jubilados, incluso hasta familias enteras. 

 Mucha gente no respeta las normas básicas de convivencia y civismo ocupando el muelle como si de su casa se tratase, dejando restos de basura, bogas tiradas por el puerto, lanzando en zonas de marras e incluso entre los pantalanes, lo cual está prohibido puesto que la prioridad siempre la tienen las embarcaciones que están al abrigo del puerto.

En el puerto tenemos amplias zonas y canales que nos facilitarán la pesca y evitarán que dejemos muchas chicharreras en el fondo. Recordar también con estos temporales buscar un sitio seguro ya que muchas olas superan con fuerza el muelle nuevo. Respetar los cupos y tener la licencia de pesca desde costa vigente ya que el Seprona pasa a menudo dejando cuantiosos recados a quien no cumple, como fue el caso del año pasado. Teniendo en cuenta todas las anteriores recomendaciones puede ser una jornada muy amena y productiva.

Este domingo a la tarde nos acercamos por el puerto Pixueto a ver a nuestro amigo Pedro. La mar llevaba muy fuerte todo el fin de semana y no le había permitido pescar en la playa, así que como opción, para quitar el mono, decidió bajar al único lugar que tenía algo de abrigo que era el Puerto de Cudillero.

Distintas marcas y modelos
Para la pesca del chicharro la opción que más le gusta es la chicharrera. En el mercado podemos encontrar multitud de tipos y de precios. En concreto, el sólo usa la Hayabusa (nos comenta que no conoce ninguna como la Hayabusa y puedo dar fe de que ha probado mucho material de este tipo). Las podéis encontrar en JJ (Avilés) a un precio de 4,35 Euros. Estamos de acuerdo que no es barata, pero a lo largo de la jornada se amortizará. Buenos señuelos, acabados, empates, nylon, pero lo más destacado de la misma son sus anzuelos que nos harán perder menos capturas. Al final de la línea utiliza plomos de entre 30-40 gramos.

Este año la gente está pescando durante el día con pescadito a bolla, que lo podéis adquirir en la zona de congelados de Mercadona. A la atardecida una buena opción es la chicharrera. Momentos buenos son cuando coincide el repunte con el atardecer pero no hay nada escrito. El año pasado había más abundancia que este año y por estas fechas eran algo mayores, se utilizaba para pescarlos hasta pechuga de pollo con muy buenos resultados.

Recordamos alguna tarde del año pasado donde entraron en abundancia caballas y verdeles, un par de roballizas de kilo e incluso hasta un calamar de medio kilo todo ello con la chicharrera.

En la hora y media que el tiempo le permitió pescar, logró sacar una docena de chicharros acompañados por alguna boga robada que fue devuelta al agua. Lo suficiente para la cena y haber quitado el mono pero sólo por unas horas....